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ha publicado en la comunidad 9 días de oración con Santa Edith Stein9 días de oración con Santa Edith Stein

Thu Aug 09 2018 11:30:00 GMT+0200 (CEST)

Día 9: Oración dirigida a Santa Teresa Benedicta de la Cruz

La Oración de la Iglesia / Vida Eucarística / Oración de la Iglesia

La oración de la Iglesia

Edith Stein encuentra en su época una cierta tendencia en oponer la oración litúrgica y  la oración silenciosa. Esta realidad la conmueve porque conoce muy bien la belleza de la liturgia benedictina y al mismo tiempo se siente atraída por la oración prolongada en el silencio, tal como se practica en el Carmelo.

En 1936, a petición del Carmelo de Colonia, escribe una meditación que lleva por título  "La oración de la Iglesia" en la cual realiza una síntesis sobre la oración cristiana. La esencia de su mensaje es que “Toda oración verdadera es una oración de la Iglesia”. Las distintas formas de oración de la Iglesia constituyen un todo inseparable inspirado por el Espíritu Santo, origen tanto de las oraciones tradicionales como de las oraciones personales de los creyentes.

Es el propio Espíritu quien ha inspiró  la oración de Jesús, y su oración era a la vez pública y personal. Jesús oraba con los Salmos como cualquier judío de su época, con peregrinaciones, celebrando las festividades judías, pero también se retiraba para orar en silencio y cultivar la  relación íntima con su Padre. La oración de Jesús, inspirada por el Espíritu, es el modelo de oración de la Iglesia, que también es nuestro modelo.

 

Vida eucarística

De entre todas las formas de oración de la Iglesia, los sacramentos y en especial el de la Eucaristía, ocupan un lugar destacado. En el proceso de canonización casi en cada página va revelando la importancia que Edith Stein le da a la Eucaristía, tanto en la continuidad como en la novedad en relación con la Pascua judía.

Desde su conversión, Edith Stein se levanta temprano para participar diariamente de ella e insiste en que no se trata únicamente de asistir sino que es importante vivir la vida de forma eucarística, impregnada por el sacramento del Amor: la libertad interior, la entrega y la comunión con el Dios eucarístico.

La participación regular en la Eucaristía despliega una fuerza transformadora en nuestras vidas porque el contacto con el Amor celebrado en este sacramento, nos entrena en los caminos del amor.

 

Texto de Edith Stein

La oración de la iglesia

En su meditación “La oración de la Iglesia” escrita en el Carmelo de Colonia en 1936, Sor Teresa Benedicta muestra cómo la oración personal y la oración litúrgica se enriquecen mutuamente y juntas forman la oración de la Iglesia.

“El trabajo de la Redención se realiza en el secreto y en el silencio. En el diálogo silencioso de los corazones con Dios, se preparan las piedras para edificar el Reino de Dios. Los instrumentos elegidos son forjados para poder participar en dicha construcción. El río místico, que avanza a través de los siglos, no es un afluente aislado y secundario que se habría separado de la vida de oración de la Iglesia, sino que es su vida más íntima. Cuando permite que aparezcan las formas tradicionales es porque el Espíritu vive en él, este Espíritu que sopla donde quiere: él que ha despertado todas las formas tradicionales y debe despertar  siempre otras de nuevas. Sin él, no habría ni liturgia ni Iglesia. [...] El río místico forma este canto polifónico que se va ampliando constantemente, alabanza al Dios Trinitario, a Este que crea, que salva, que lo lleva todo a la culminación. Por lo tanto, no se trata de concebir la oración interior, libre de todas las formas tradicionales, como la piedad "subjetiva", y de oponerla a la liturgia, que sería la oración "objetiva" de la Iglesia. Toda oración verdadera es una oración de la Iglesia: es a través de toda oración verdadera, que algo sucede en la Iglesia”.

 

Oración dirigida a Santa Teresa Benedicta de la Cruz

Dios viviente, Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, tu que has colmado a la dichosa Teresa Benedicta de la Cruz con los dones del espíritu y del corazón para conducirla al encuentro con tu Hijo crucificado, y la has llamado a seguirlo hasta la muerte, haz que todos los hombres reconozcan su salvación en el Crucificado y también  puedan llegar a ver tu gloria. Por Jesucristo, tu hijo, nuestro Señor y nuestro Dios, que reina contigo en la unidad del Espíritu Santo ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

1 Comentar

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6

Alicia garcia
Alicia garcia  hace 4 meses
Amén!!! Muchas gracias CSNT por compartir el conocimiento y las reflexiones de Santa Teresa Benedicta de la Cruz, Dios les bendiga y colme de gracias. Gracias Hosana.org.