30 octubre - Noveno día : ¡Cosechar!

Cosechar: La paz nace de un corazón nuevo.

Cosechemos en abundancia los frutos de la paz para que tengamos una sociedad fraterna y servicial que gasta su empeño en el bien común.

 

Texto bíblico

"El Amor y la Verdad se encontrarán, la Justicia y la Paz se abrazarán". – Salmos 85, 11

Mientras los judíos piden milagros y los griegos van en busca de sabiduría, nosotros, en cambio, predicamos a un Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los paganos, pero fuerza y sabiduría de Dios para los que han sido llamados, tanto judíos como griegos. Porque la locura de Dios es más sabia que la sabiduría de los hombres, y la debilidad de Dios es más fuerte que la fortaleza de los hombres". – 1 Corintios 22-25.

 

 

Del Magisterio de la Iglesia 

Es preciso, ante todo, que las personas y los pueblos adquieran una real libertad de espíritu para tomar conciencia de las actitudes estériles del pasado, del carácter cerrado y parcial de los sistemas filosóficos y sociales que parten de presupuestos discutibles y reducen el hombre y la historia a un campo restringido por fuerzas materialistas que se apoyan sólo en el poder de las armas o de la economía, que encierran a los hombres en categorías totalmente opuestas las unas a las otras, que propugnan soluciones en una sola dirección; que ignoran las realidades complejas en la vida de las naciones, impidiéndoles tratar de ellas libremente.

Es preciso por consiguiente replantear aquellos sistemas que conducen manifiestamente a un callejón sin salida, congelan el diálogo y el entendimiento, desarrollan la desconfianza, acrecientan la amenaza y el peligro, sin resolver los problemas reales, sin ofrecer verdadera seguridad, sin hacer a los pueblos realmente felices, pacíficos y libres. Esta profunda transformación del espíritu y del corazón exige ciertamente un gran coraje, el coraje de la humildad y de la lucidez; debe llegar a la mentalidad colectiva partiendo de la conciencia de las personas.

¿Es utópico esperarlo? La impotencia y el peligro en que se encuentran nuestros contemporáneos les empujan a no retrasar más esta vuelta a la verdad, lo único que les hará libres y capaces de crear sistemas mejores. Esta es la primera condición de un «corazón nuevo».» – Juan Pablo II - Mensaje para la jornada de la paz, 1984

 

 

Unámonos al pensamiento de la Madre Laura que decía:

"Los verdaderos contemplativos cuando llegan a la contemplación del Señor, o se tiran por los caminos apostólicos o mueren. Para las empresas de la Gloria de Dios el caudal debe ir en el corazón, en toneladas de confianza".


Numerosas personas dan fe de haber recibido favores por intercesión de la Madre Laura Montoya, a quien se han encomendado. Finalmente, la Santa Sede aprobó, como hecho extraordinario, la curación de un cáncer en estado terminal, de doña Herminia González de Álvarez, quien residía en Medellín, Antioquia, Colombia, en 1993.

Ante este acontecimiento, muchas personas acuden diariamente a la estancia donde murió Laura Montoya, e igualmente a su sepulcro, pidiendo ser sanados de sus dolencias. Sin embargo, hemos de entender que no está en los planes de Dios que todos los enfermos recobremos la salud. Menos aún, ¡repentinamente! Por lo tanto, nuestra relación con el Señor y sus santos se ha de elevar desde la fe, a un nivel de confianza y de entrega total a la Providencia de Dios.

Por ser hijos de Dios tenemos derecho a pedirle remedio para nuestros males. Así nos lo enseño Jesús en el Padre Nuestro, pero, al decir que se haga su voluntad, nos entregamos a su Amor, de tal manera que muchas veces recibimos lo que nunca hemos pedido.

Numerosos enfermos no se sanan, determinados problemas nunca se solucionan, pero, mediante la oración, recibimos de Dios, paz, serenidad, constancia, alegría en medio de las penas, capacidad de superación y sabiduría para enfrentar los obstáculos porque el cristiano sabe que Dios es un Padre, pero comprende, además, que Él sabe dar, en su tiempo oportuno, lo que más conviene.

Con respecto a su proyecto misionero, a la Madre Laura Montoya, no le faltaron obstáculos y muchas persecuciones. Sin embargo, su unión con Dios, le bastó para sacar adelante su vocación a favor de los indígenas; por todo esto ella es un gran modelo que nos ayudará a superar, confiados en el Señor, todas nuestras dificultades.

 

 

Oración para todos los días

Dios Todopoderoso, te agradecemos por la hermosa presencia de tan excelsa lider, llamada Laura de Catalina. ¡Gracias por darnos a conocer sus dones y sacrificios!

En nombre de ella solicitamos tus bendiciones y que escuches con mucha emoción esta humilde novena. Intercede por todos nosotros para que sean perdonados todos nuestros pecados, que intentan manchar tu benigno nombre.

Reafirmamos nuestra creencia en la Santísima Trinidad, que es tres personas distintas y un sólo Dios a la vez. En virtud de sus poderes, santificamos el nombre de Santa Laura Montoya, una gran mujer valiente y piadosa que dejó una huella imborrable en Colombia y Latinoamerica. ¡Amén!

 

 

Oración para el novevo día

Prudente y amorosa Santa Laura Montoya, ante ti nos despedimos con mucha emoción, porque sé que nos has escuchado. Derrama tu poder e infinitas bendiciones para quienes hemos estado aquí elevándote estas nueve plegarias. Acompáñanos por siempre en el difícil camino de la vida y a la hora de nuestra muerte. ¡Amén!

 

 

Oración por la Paz (San Juan Pablo II)

¡Oh, Dios, Creador del universo!
que extiendes tu preocupación paternal  
sobre cada criatura y que guías los eventos de la historia 
a la meta de la salvación; reconocemos tu amor paternal 
que a pesar de la resistencia de la humanidad  
y, en un mundo dividido por la disputa y la discordia, 
Tú nos haces preparar para la reconciliación. 

Renueva en nosotros las maravillas de tu misericordia; 
envía tu Espíritu sobre nosotros, para que él pueda obrar
en la intimidad de nuestros corazones;
para que los enemigos puedan empezar a dialogar;
para que los adversarios puedan estrecharse las manos;
y para que todas las personas puedan
encontrar entre sí la armonía.

Para que todos puedan comprometerse
en la búsqueda sincera por la verdadera paz;
para que se eliminen todas las disputas,
para que la caridad supere el odio,
para que el perdón venza el deseo de venganza.

Que con un solo corazón y una sola mente,
trabajen para que todo el mundo sea
una verdadera casa para todos sus pueblos.

¡Paz! ¡Paz! ¡Paz! 

¡Amén!

 

 

Gozos para todos los días

Al presentarte nuestros ruegos, venimos llenos de confianza:

Madre Laura. danos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

II

Madre y maestra de los indios de nuestra selva latinoamericana:

Vuelve a enseñarnos los caminos de tus intrépidas andanzas.

Y hacer así que la luz del Evangelio, llegue por cerros y cañadas,

a redimir a los cautivos de la pobreza y la ignorancia.

Madre Laura. danos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

II

Ante el asombro de tus ojos, la turba inquieta y afanada de las hormigas

un secreto de amor te confio sin palabras.

Y desde entonces la ternura de Dios,

inmensa y desbordada sobre los buenos y los malos,

con un suave ardor te abrasó el alma.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

III

Tú que supiste de pobreza y también fuiste desplazada,

mira el dolor de tus hermanos de tu patria latinoamericana.

Haz que florezca entre nosotros aquella paz tan anhelada,

en la justicia y el progreso que como hermanos nos igualan.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

IV

Tu acendrado y fiel cariño hacia la señora Inmaculada,

marcó tus días y noches, le dió certeza a tu esperanza.

Su amor fue siempre el santo y seña de tus empresas arriesgadas,

Su dulce nombre y melodioso entre los tambos se escuchaba.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

V

Si las serpientes y las fieras por el poder de tu plegaria,

como predijo el evangelio, pacificaron su acechanza:

Líbranos hoy de los peligros que por doquier nos amenazan

a quienes vamos de camino a compartir la alegria de nuestras patrias.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

VI

Que tu corazón en carne viva, porque "los indios son mi llaga",

contagie a todos tu angustia por tanta gente marginada.

Haznos sentir la sed de Cristo que dio vigor a tu constancia,

en las tareas de su Reino de Amor y Bienaventuranza.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generosoVII

 

VII

A los discípulos de Cristo, tu gesta heroica nos señala la ruta audaz del evangelio

hacia regiones muy lejanas.

Transforma nuestro continente que ya es iglesia misionada,

en una iglesia misionera de leve alforja y sandalias.

Madre Laura. contágianos a todos Tu celo ardiente y generoso

 

¡Amén!

 

 

Oracion Final

Dios, Padre misericordioso,

que elegiste a Santa Laura Montoya

para despertar en la iglesia el sentido misionero,

especialmente hacia las comunidades marginadas de la sociedad.

Concédenos que podamos imitarla en su actitud contemplativa

y en la búsqueda constante de la salvación de los hermanos.

Danos la gracia de una conversión sincera al Evangelio

para que así un día florezca entre nosotros una paz justa y duradera,

por el progreso de todos, especialmente de los más necesitados.

Además, rogamos por los méritos de Santa Laura Montoya,

el remedio de estas necesidades ... (meditar sobre nuestras necesidades)

si es para tu mayor gloria y nuestra salvación.

Por Jesucristo nuestro Señor.

¡Amén!

 

 

 

Acción concreta:

La persona que lleva los principios de tolerancia y respeto, o sea la cultura de paz, a su actividad laboral se convierte en modelo de asertividad para todas aquellas personas con las que intercambia saludos, comentarios o decisiones de mayor trascendencia en su jornada laboral. Seamos conscientes sobre el tiempo que trancurre desde que llegamos a nuestro lugar de trabajo hasta el final de cada jornada. Aunque no sea necesariamente nuestra responsabilidad, podemos colaborar proponiendo cambios que promuevan un ambiente saludable. Estemos atentos a detectar espacios donde no exista el respeto o se tema sufrir consecuencias negativas para el desarrollo laboral y personal de cada empleado. Participemos activamente, generemos canales de comunicación en los equipos de trabajo y garanticemos una interaccion sin coacción ni sanción.


 

 

Tomo un minuto para meditar todas estas cosas en mi corazón (Lucas, 2:19)

"Que sus conversaciones sean siempre agradables y oportunas, a fin de que sepan responder a cada uno como es debido". Colosenses 4:6